Se le acabó la dicha a la paisa, y de paso se acabaron las lágrimas falsas, las envidias y los celos en ‘Yo me llamo’. Hay quienes juzgan a Celia por no despedirse de su compañera, pero me pareció el acto menos hipócrita de todos. Ella simplemente dijo: “si tenemos nuestras grandes diferencias no tengo necesidad de irte a demostrar afecto, Palomilla”.
Celia simplemente no se rebajaría a hacer lo que hacía la señora Diana cada vez que salía alguien de la competencia. Ya sabemos que todo el mundo tenía que sacar el flotador en el Astor Plaza para no ahogarse con sus falsas lágrimas, que seguro eran más densas y pesadas por su falta de sinceridad.
La competencia ha quedado limpia, diría que impecable. Con los mejores. Lástima Diomedes, aunque es bueno nunca me convenció como persona. Pero tranquilos, aún queda tiempo para depurarlos a todos. Seguro ese puede ser el próximo.
Recomendación del día para los concursantes: pilas con Lavoe, pues lo tiene todo para ganar.
He dicho.
No estoy de acuerdo con que Paloma San Basilio haya ocupado el puesto que se merecía Beto Cuevas. Este caleño tenía más calidad y don de gente que cualquiera. Y de nuevo la señora Diana llorando como loca y haciéndonos creer que la salida de su compañero le dolió también en el alma.
Bueno antes de empezar con mi tema de hoy, quiero responder algunas de las observaciones que ustedes hicieron con respecto a mi comentario sobre José. En primer lugar, ¿quién dijo que este blog era objetivo e imparcial? ¡al contrario! Este blog es un blog de opinión, subjetiva, radical, cortante, tajante. De eso se trata y muy bien está escrito en la reseña de la columna derecha. E insisto a José José se le subieron los humos, eso pasa cuando nos creemos muy en serio el rol de estrella y es normal. Pero no tengo que justificar mis opiniones, simplemente las doy, porque para eso soy el Cuarto Jurado.
Un puntazo para Luz Amparo Álvarez fue la declaración del señor José José cuando dijo que su opinión no era comparable con las miles de personas que disfrutaban sus shows. El jurado insiste en que todavía no se ve el sentimiento del cantante original.
Cuando nuestros queridos imitadores fueron a Monserrate nunca se esperaron que una rutina de ejercicios tan ardua llegaría de repente. Unos mostraron mejor calidad física que otros y esto dejó un precedente en la competitividad entre ellos.
Por el Video Chat de Caracoltv.com hemos visto pasar a casi todos los concursantes que eliminan en los shows del programa. Unos salen tristes, otros con ganas de seguir con sus proyectos, y otros con uno que otro rencor con sus compañeros que quedan aún en el reality.
En un conmovedor encuentro vimos a nuestra Paloma San Basilio encontrarse con la artista verdadera quien le dio su aprobación inmediata al ver sus videos imitándola. Motivaciones como éstas son las que necesitan los participantes para no desfallecer.
Después de sus trajes sugestivos y de su evidente buen cuerpo, Christina Aguilera dejó todos sus atributos al aire en SoHo, la revista más leída del país.
Antes de comenzar, quisiera decirles que en vista de que muchos televidentes están intrigados por descubrir mi identidad… todavía no la sabrán, pero mientras descifran, voy a hacer unas cuantas anotaciones sobre Amparo Grisales.
He podido darme cuenta de ciertos arranques de coquetería de esta mujer cuando sale a escena el señor Alejandro Fernández. Sus ‘pompis’ como la jurado le llama a los glúteos del imitador, ahora se roban el show por completo y ella insiste en que siempre debe llevar pantalones apretados.
El maestro de danza y expresión corporal Carlos Ramírez usó el término de “tara mental” al momento de asesorar a uno de sus alumnos para que fuera más suelto en el escenario. “Es como si les diera temor mostrarse”, dice Ramírez.Esos impedimentos mentales y emocionales de los imitadores que son quizás los elementos que no los dejan evolucionar en los aspectos que deberían. Vemos por ejemplo, a una Celia que no se quiere ver fea, a una Christina penosa y aniñada, a un Silvestre que no quiere hacer el oso, o un Nicola di Bari que es sumamente perezoso y pesimista.